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Una importante proporción de nuestra juventud vive y convive con las drogas; su consumo es sólo uno de tantos otros fenómenos que afectan de manera cotidiana a los jóvenes del país. Las alternativas de respuesta a esta realidad son cada vez más claras, en particular, en ámbitos como el educativo. Las Naciones Unidas en 1994 se referían a la educación como uno de los medios fundamentales con los que cuentan las sociedades para prevenir el abuso de drogas. Esta inmensa responsabilidad reposa en la certeza de que la educación tiene el poder, el espacio y las herramientas para desarrollar en los jóvenes una serie de facultades necesarias para tomar distancia de conductas “problema” como el consumo de drogas y otros comportamientos desviados.
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Este programa no pretende apelar a la idea de unos jóvenes deficitarios, necesariamente inmersos en contextos igualmente deficitarios; por el contrario, plantea la necesidad de reforzar el inmenso potencial con el que cuentan nuestros jóvenes para sobreponerse a una realidad compleja y para construir un modelo de vida viable que ofrezca la protección necesaria a las múltiples presiones que deben administrar en su vida cotidiana. Creemos, al igual que Naciones Unidas, que el consumo de drogas (particularmente el continuo) es una rareza estadística en la mayoría de las poblaciones, por tanto, aunque muchos jóvenes se desarrollan en medio de múltiples factores de riesgo, logran sobreponerse, desarrollar suficientes factores protectores y llevar una vida con bienestar y con calidad.
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Este es precisamente el marco de referencia que da origen a este programa; es una propuesta de educación abierta, una herramienta de trabajo conjunto y una oportunidad de desarrollar culturas estudiantiles fortalecidas. Se ofrece un instrumento para que los adultos, padres y educadores puedan asumir la responsabilidad de responder a una realidad juvenil demandante de herramientas para llevar una vida saludable y con alternativas.
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El programa es producto de un esfuerzo por consolidar evidencia reconocida en distintas partes de mundo y en Colombia, a poblaciones consideradas vulnerables por su edad y por los contextos en los cuales habitan. |
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